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Ingredientes de cosmética natural ¿Cuáles no encontrarás?

Habréis notado que últimamente parece que hay una mayor concienciación con la protección y respeto al medio ambiente. Existen mayor número de productos bio; muchas marcas comienzan a desarrollar líneas ecológicas e incluso se han llegado a prohibir los plásticos en bolsas y artículos de un solo uso. En el día a día se intenta reducir la contaminación y la cantidad de residuos que generamos y prestamos mayor atención a la composición de los productos que compramos. Esto también afecta a la cosmética. Empieza a crecer el consumo de cosméticos naturales cuya composición se basa en extractos de plantas y evita ingredientes sintéticos que son habituales en la cosmética convencional ¿Qué ingredientes son éstos? Vamos a verlo.

Antes de seguir nos parece importante indicar que todos los cosméticos están sujetos a una regulación muy estricta, ya sean naturales o convencionales. Esta normativa afecta a los ingredientes, a cuáles están permitidos y en qué cantidades y concentraciones; a los envases, etiquetado y a todo lo que que está relacionado con la fabricación de cosmética, por lo tanto, todo producto cosmético autorizado es seguro. La elección de uno u otro tipo de cosmética, tiene por tanto, otros factores que podéis tener en cuenta, más allá de la seguridad, de los que hablamos más adelante.

Como os hablábamos en otra entrada (Eco, Bío & Vegano ¿Qué son?) los ingredientes que usa la cosmética natural son aquellos de origen natural, es decir que no provienen de síntesis química o que si han requerido algún proceso de transformación la materia prima de la que provienen es natural. Por tanto los ingredientes que se evitan en este tipo de cosmética son todos aquellos que “salen” de un laboratorio, especialmente:

  1. Derivados del petróleo: son la parafina, vaselina, acrilatos y las siliconas principalmente. Son muy habituales en cosmética y más económicos que sus alternativas naturales (aceites vegetales). Forman una película sobre la piel que tapa los poros e impide que la piel transpire. La cosmética natural emplea aceite de almendras, oliva, aguacate, girasol…que son más respetuosos con la piel.
  2. Parabenos: se emplean como conservantes porque tienen acción bactericida y fungicida. Sin embargo, pueden afectar al equilibrio hormonal del organismo. Esto ha hecho que en los últimos años se hayan prohibido algunos de ellos y sólo están permitidos en la actualidad cuatro de ellos. Éstos son methylparaben, ethylparaben, butylparaben y proylparaben. Las concentraciones a las que pueden aparecer en los productos están recogidas en la legislación europea que regula la cosmética.
  3. PEG (polietilenglicol): se emplean fundamentalmente como emulsionantes. El problema es que en el proceso de obtención se pueden generar colateralmente otras sustancias que pueden estar contaminando el producto principal de síntesis en caso de una incorrecta purificación. Son sustancias potencialmente cancerígenas como son el 1,4-dioxano, el óxido de etileno o metales pesados (plomo, cobalto, arsénico…). En la cosmética natural no se encuentran estos ingredientes, evitando ese riesgo.
  4. Tensioactivos: son detergentes que se añaden a champús, geles, etc. Los más habituales son Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate o Disodium Laureth Sulfosuccionate. El inconveniente que presentan es que pueden ser irritantes de la piel y cuero cabelludo. En la cosmética natural se utilizan tensioactivos a base de azúcares y aceites que son más suaves con la piel.
  5. Perfumes sintéticos: hay miles de sustancias que pueden utilizarse para proporcionar olor a un cosmético. Algunas son muy irritantes y pueden producir dermatitis, alergias y problemas respiratorios y oculares. En la cosmética natural no se utilizan fragancias sintéticas sino que son aceites esenciales extraídos de las plantas. Hay que señalar que los aceites esenciales también pueden ser irritantes para algunas pieles, por ello existen también los productos sin ninguna clase de perfume ni aroma.
  6. Ftalatos: son sustancias sintéticas que se usan como disolventes, fijadores o suavizantes. Se pueden encontrar en cremas, esmaltes de uñas, lacas de pelo, etc. Es un grupo amplio que incluye distintas sustancias químicas, algunas se consideran disruptores endocrinos y afectan a las hormonas del organismo. Muchos de ellos están prohibidos pero algunos siguen estando autorizados puesto que no se ha encontrado evidencia de su toxicidad. Diethyl ftalato (DEP), Dimethyl ftalato (DMP) y Dibutyl ftalato (DBP) son los más frecuentes entre los autorizados.
  7. Filtros solares químicos: son más susceptibles de producir alergias que otro tipo de filtros. Entre ellos se encuentran las benzofenonas, metoxicinamato de etilhexilo, Octrocrylene, Drometrizole Trisiloxane. En los fotoprotectores naturales se utilizan filtros físicos para minimizar la penetración en la piel y los problemas que de ello puedan derivarse.
  8. Phenoxyethanol: es un conservante empleado por su acción bactericida. Puede ser irritante por lo que se recomienda no emplearlo en productos para bebés y especialmente las toallitas. En la cosmética natural se suele sustituir por alcoholes obtenidos de la fermentación de azúcares.
  9. Monoetanolamina (MEA), Dietanolamina (DEA) y Trietanolamina (TEA): se usan como reguladores del pH y estabilizantes. Son irritantes y pueden producir alergias. También han surgido sospechas de ser cancerígenos, aunque no se han encontrado evidencias científicas que confirmen dichas sospechas. En los cosméticos naturales se suelen emplear otros ingredientes para sustituirlos. Los más habituales son el ácido láctico y el cítrico cuando se necesita regular el pH, y la glicerina cuando se quiere un estabilizante.
  10. Formaldehido y liberadores de formaldehido: se emplean como conservantes pero pueden ser bastante irritantes tanto de piel como de vías respiratorias. Además puede ser cancerígeno. En la cosmética natural no se emplea ninguno de estos ingredientes. Los más habituales que suelen aparecer en la cosmética convencional son: Aldioxa, Alcloxa, Diazolidinyl urea e Imidazolidinyl urea. En los preparados naturales suele emplearse el benzoato de sodio.
  11. Aluminio: hace años surgieron voces que relacionaban el uso de sales de aluminio en antitranspirantes con el desarrollo de cáncer de mama. Esta relación no ha quedado demostrada pero aún así en los productos de cosmética natural se evita el uso de aluminio.

De forma general estos son los ingredientes que evitan las marcas de cosmética natural. Pero no son los únicos. En tintes naturales no se utiliza amoniaco, agua oxigenada o colorantes sintéticos por su acción irritante. Otro compuesto que se evita en preparados naturales es el EDTA; es un conservante muy utilizado pero que tiene cierta capacidad para acumularse en el organismo. Y otra característica importante de la cosmética natural, especialmente en fotoprotectores, es que no usan nanopartículas. Éstas son partículas de un tamaño muy pequeño que pueden absorberse por la piel y tener distribución sistémica. En los cosméticos naturales se evitan estas partículas.

Como veis la composición entre cosmética natural y convencional varía en muchos aspectos. Como ya hemos dicho antes, y queremos volver a recalcar, todo cosmético autorizado es seguro porque cumple la legislación vigente en cuanto a fabricación de cosméticos y están en continua vigilancia y revisión para garantizar esa seguridad. La cosmética natural simplemente tiene una filosofía distinta que la lleva a evitar ciertos productos con lo que, de paso, evita ciertos riesgos.

A la hora de decantarnos por una u otra opción podemos tener en cuenta más factores como son:

  1. El respeto por el medio ambiente, la cosmética natural es, por su propio concepto, más sensible a este tema. Evidentemente el uso de ingredientes naturales la hace más sostenible que el uso de derivados del petróleo, por ejemplo.
  2. Las pruebas en animales, los cosméticos naturales no se prueban en animales; en los convencionales hay ciertas pruebas, eso sí, están muy restringidas y bajo estricta regulación.
  3. Las características organolépticas (textura o aroma) que hacen nos gusten más o menos unos productos u otros. Estas características son ciertamente propias de cada una de las marcas y productos de cosmética y los cosméticos naturales resultan especialmente agradables en este aspecto, Os recomendamos que las probéis para que podáis comprobarlo por vosotros mismos.
  4. Cuestiones sociales, las marcas naturales suelen apoyar proyectos sociales y suelen estar implicadas en el desarrollo local. Si bien hoy día también encontramos muchas marcas de cosmética convencional que lo hacen, las marcas eco fueron pioneras en ello y su ejemplo y reconocimiento por los consumidores han arrastrado al resto.

En la tienda online de la Farmacia Calvo Rojo podéis comprar cosmética natural ecológica y en muchos casos vegana. Echadle un vistazo a nuestro línea eco, bío & vegana y seguro que encontráis algún producto que se ajuste a vuestros gustos.

¿Utilizáis cosméticos naturales? ¿Por qué los habéis elegido? Contadnos vuestra experiencia y preguntadnos vuestras dudas.