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Día Mundial de la Tuberculosis. Por qué la OMS conmemora este día.

María José Rebollo López es doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid, cuya tesis obtuvo el Premio Extraordinario de Doctorado de su correspondiente curso académico. Empezó a trabajar en tuberculosis en 1994, año en el que comenzó su doctorado, hasta el año 1998. Retomó su trabajo con dicha enfermedad en el año 2005. Desde este año trabaja como investigadora en el descubrimiento de nuevos fármacos contra la tuberculosis en el centro de I+D de una multinacional farmacéutica, siendo la responsable de los ensayos microbiológicos para establecer el perfil antituberculoso de nuevos compuestos frente a la bacteria.

Hoy, día 24 de marzo es el Dia Mundial de la Tuberculosis. Tal día como hoy, en 1882, Robert Koch descubrió la bacteria responsable de esta enfermedad. Aprovechando esta celebración vamos a conocer un poco más sobre esta enfermedad infecciosa y por qué la OMS tiene un día dedicado a ella.

Muchas personas piensan que es una enfermedad antigua y que ya estaba erradicada porque oímos a nuestros abuelos hablar de ella, pero nada mas lejos de la realidad.

La tuberculosis (TB) es una de las 10 principales causas de mortalidad en el mundo. En 2016, 10.4 millones de personas enfermaron de tuberculosis y 1,7 millones murieron por esta enfermedad. Si bien las muertes por TB disminuyeron un 37% entre 2000 y 2016, la TB continuó siendo una de las diez principales causas mundiales de muerte en 2016. En concreto, en España, en el año 2017 se notificaron 4570 casos.

La estrategia Fin a la TB de la OMS, adoptada en mayo de 2014, tiene como metas reducir las muertes por tuberculosis en un 95% y los nuevos casos en un 90% entre 2015 y 2035.

¿Qué es la tuberculosis?

La Tuberculosis es una infección bacteriana contagiosa causada por el bacilo Mycobacterium tuberculosis que afecta en primer lugar a los pulmones pero puede extenderse a otros órganos a través de la sangre o el sistema linfático.

La infección se transmite de persona a persona a través del aire. Cuando un enfermo de tuberculosis pulmonar tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos tuberculosos al aire. Basta con que una persona inhale unos pocos bacilos para quedar infectada.

Las personas infectadas con el bacilo tuberculoso tienen un riesgo a lo largo de la vida de enfermar de tuberculosis de un 5-15%. En cambio, las personas inmunodeprimidas, por ejemplo las que padecen VIH, desnutrición o diabetes, y los consumidores de tabaco corren un riesgo mucho mayor de enfermar.

Los síntomas de la tuberculosis pulmonar activa son tos, a veces con esputo que puede ser sanguinolento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna.

Tratamiento

La tuberculosis se puede tratar mediante la administración de cuatro medicamentos durante seis meses. Es un tratamiento largo y el cumplimiento terapéutico puede ser difícil, lo que puede propiciar la propagación de la enfermedad y la aparición de cepas multi-resistentes. La aparición de estas cepas y la asociación de esta enfermedad con el SIDA agravan el problema mundial, por lo que urge encontrar nuevos fármacos.

La investigación y el desarrollo de nuevos fármacos antituberculosos es una necesidad urgente para que se pueda acortar la duración del tratamiento y tratar las cepas resistentes a los fármacos. Después de un estancamiento de 40 años en el desarrollo de fármacos antituberculosos, las inversiones en investigación y desarrollo son fundamentales para ampliar las opciones terapéuticas y vencer las cepas resistentes. La Alianza Mundial para el Desarrollo de Medicamentos contra la Tuberculosis, una entidad asociada con la OMS, está creando una cartera de proyectos de nuevos fármacos prometedores, uniendo a los investigadores públicos y privados en la búsqueda de una cura más rápida.

Además, los avances en el campo de la inmunología, unido al desarrollo alcanzado en el campo de la genética del bacilo de la tuberculosis, permiten plantearse la construcción de nuevas vacunas más eficaces y seguras contra la tuberculosis. Actualmente, diversos candidatos se están ensayando en modelos animales para determinar su grado de atenuación, inmunidad y protección, de modo que permita garantizar su eficacia contra la tuberculosis en humanos.

(fuente: OMS)