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¿Cómo medir la temperatura corporal? Tipos de termómetros

Cuando nos encontramos mal una de las primeras cosas que solemos hacer es tomarnos la temperatura para saber si tenemos fiebre. La fiebre no es una enfermedad; es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo frente a alguna alteración y una señal de alerta de que algo no va bien. Entonces…

¿Cuándo podemos decir que tenemos fiebre?

La temperatura corporal normal se sitúa entre los 36 y 37 ºC. Este intervalo se debe a que hay varios factores que pueden influir en la temperatura del cuerpo y en su medida:

  • El lugar del cuerpo donde se realice la medida de temperatura.
  • la hora del día en que se realice la medida (por la tarde suele ser más alta).
  • la edad.
  • haber hecho ejercicio físico un cierto tiempo antes de la toma de temperatura.
  • la ingesta de alimentos.
  • Algunos medicamentos.
  • La menstruación.

Se considera que hay fiebre cuando la temperatura corporal esta por encima de 38ºC. En este caso el organismo puede estar respondiendo a alguna situación anómala: infecciones, traumatismos o tumores entre otros. Por ello es importante vigilar nuestra temperatura ante cualquier sospecha.

¿Dónde se mide la temperatura corporal?

Ya hemos comentado que la temperatura se puede tomar en distintos puntos y que según donde se tome las medidas pueden diferir algo entre ellas. De forma general la temperatura axilar es más baja que la bucal y la rectal.

Las partes del cuerpo donde se toma la temperatura son:

  • Recto: era la recomendada para bebés y niños pequeños aunque puede presentar algunos inconvenientes. Por ejemplo, la temperatura en esa zona cambia lentamente con respecto a la temperatura interna por lo que puede dar un valor alto cuando ya ha empezado a remitir el proceso febril. Además, se debe evitar esta vía en casos de fisuras, hemorroides o lesiones en la zona anal.
  • Boca: la cavidad oral es fácilmente accesible pero tiene el inconveniente de que su temperatura varía con la ingestión de comida o bebida o incluso por la respiración por la boca. Por ello se recomienda no comer ni beber nada frío o caliente 15 minutos antes de tomarse la temperatura. El termómetro se coloca bajo la lengua y se mantiene sujeto con los labios. En niños pequeños no se aconseja esta vía.
  • Axila: es la forma más fácil y cómoda de tomar la temperatura pero también la menos precisa. Se puede utilizar en bebés y niños pequeños cuando las otras formas no son posibles.
  • Oído: se puede determinar la temperatura del tímpano mediante termómetros de infrarrojos. Es una forma muy rápida y cómoda pero no es muy precisa. No suelen recomendarse en bebés ni cuando hay otitis o cerumen.
  • Frente: también con termómetros de infrarrojos se puede saber de forma rápida la temperatura. Son cómodos pero tampoco son muy precisos.

¿Qué tipos de termómetros existen?

Hace años el único termómetro que se utilizaba era el de mercurio. Posteriormente se comercializaron los digitales y por último llegaron al mercado los termómetros de infrarrojos para medir la temperatura en oído y frente. Vamos a hablar un poco de cada uno de ellos y definir sus ventajas e inconvenientes.

  • Termómetro de mercurio: como hemos dicho es el que se ha utilizado siempre para tomar la temperatura ya que es muy preciso. Sin embargo debido a que el mercurio es tóxico cuando se evapora (se podría inhalar si se rompe el termómetro) y contaminante en 2014 se prohibió su comercialización mediante una directiva de la Unión Europea.
  • Termómetro de galinstan: la alternativa al mercurio es una mezcla de galio, indio y estaño llamada galinstan. Comúnmente es referido como termómetro de galio. Esta mezcla es líquida a temperatura ambiente, no es tóxica ni contaminante y tiene un comportamiento similar al mercurio con la temperatura. Con los termómetros de galio o galinstan se puede medir la temperatura en recto, boca y axila. Son muy fiables pero tienen el inconveniente de que el tiempo de medición es más largo que con otros dispositivos (4 – 5 minutos). Otro problema que suele ocurrir es que cuesta bajar el galinstan a la posición inicial.
  • Termómetro digital: utilizan unos sensores para determinar la temperatura. Se pueden emplear en axila, recto y boca. Generalmente emiten una señal acústica cuando se ha realizado la medición. Son bastante precisos y fáciles de manejar y suelen ser más rápidos que los de galio. Un inconveniente que presentan es que al funcionar con pilas, si éstas se agotan no se puede utilizar el termómetro hasta que se cambien. A esto hay que añadir que se genera residuos (pilas) que deben ser tratadas adecuadamente para evitar la contaminación del medio ambiente.
  • Termómetro de infrarrojos: detectan el calor corporal como energía infrarroja. Pueden ser de oído o de frente. Algunos pueden utilizarse en los dos puntos. Las mediciones pueden verse afectadas por la temperatura ambiental por lo que se recomienda que el termómetro esté en la habitación donde se va a tomar la temperatura unos 20 minutos antes de tomar la medición para que se atempere.

    El termómetro de oído mide la temperatura del tímpano. Su manejo requiere aprendizaje ya que si el termómetro no se sitúa en el tímpano sino en otra zona del canal auditivo el valor de temperatura no es fiable. La medida es muy rápida. No se aconsejan en bebés ya que el conducto auditivo es estrecho. También las medidas se pueden ver afectadas por cerumen y otitis. En niños inquietos pueden dar fallos ya que la posición del termómetro puede variar.

    El termómetro de frente se utiliza en la sien ya que está irrigada por la arteria temporal. La medición es bastante rápida aunque puede verse afectada por sudor, crema, etc.

    Algunos modelos de termómetros de infrarrojos permiten medir no solo la temperatura corporal, sino también la temperatura de objetos, con lo que se pueden utilizar para medir la temperatura del baño o la de alimentos a la hora de cocinarlos, por ejemplo el biberón.

    Los inconvenientes de los termómetros de infrarrojos son el precio (son más caros que los digitales y los de galio), la generación de residuos (pilas) y la necesidad de práctica para que las mediciones de tomen de forma correcta y puedan ser fiables. La principal ventaja es la rapidez ya que pueden dar la medida de temperatura en segundos.

Ya veis que existen distintas alternativas de termómetros dependiendo del uso que se le vaya a dar. En la tienda online de la Farmacia Calvo Rojo podéis comprar termómetros de galio, digitales y de infrarrojos para que podáis elegir el que más os convenga.

¿Qué termómetro utilizáis vosotros? ¿Tenéis más de un tipo? Contadnos cómo tomáis la temperatura y consultadnos vuestras dudas.